Antes de llegar a las escuelas, los productos pasan por un proceso de vigilancia y liberación que incluye muestreo y evaluación físico-sensorial.
HUÁNUCO. Antes de llegar a las mesas de los escolares, los alimentos destinados al servicio alimentario escolar pasan por un riguroso proceso de vigilancia y liberación. En Huánuco, el Programa de Alimentación Escolar (PAE), del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), verifica la calidad e inocuidad de los productos que serán distribuidos a 3373 instituciones educativas públicas de la región.
Durante el proceso, especialistas del PAE realizan el muestreo y la evaluación físico-sensorial de los alimentos, verificando color, olor, sabor, aspecto y textura, de acuerdo con las normas sanitarias de Sanipes, Digesa y Senasa.
Recomendaciones para los comités
El programa recordó que los Comités de Alimentación Escolar (CAE), encargados de recibir los alimentos en las escuelas, deben reforzar las buenas prácticas de almacenamiento: espacios ventilados, iluminados, protegidos con mallas y libres de plagas o sustancias peligrosas.
Además, es obligatorio el uso de tarimas o mesas para separar los alimentos del piso, paredes y techo, junto con una limpieza profunda de las instalaciones.